Por
P. Leo Jesús Leto, SVD
Coordinador de Comunicaciones, SVD Chile
Con alegría, creatividad y espíritu comunitario, niños de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes y de la Capilla Cristo Rey de Osorno participaron, el 5 de septiembre de 2026, en una jornada formativa dedicada al conocimiento y la lectura de la Sagrada Escritura.

La actividad reunió también a cuatro catequistas de ambas comunidades, quienes acompañaron a los niños en una experiencia marcada por dinámicas grupales, bailes, oración y momentos de aprendizaje. Mediante una metodología participativa, los asistentes se acercaron al Antiguo y al Nuevo Testamento y descubrieron que la Biblia continúa siendo una Palabra viva, capaz de iluminar la fe y orientar la vida cotidiana.

El encuentro tuvo como propósito entregar a los niños algunas herramientas fundamentales para leer y comprender adecuadamente los textos bíblicos. Para ello, el P. José Miguel desarrolló el tema “Principios de lectura bíblica”, mediante el cual ayudó a los participantes a reconocer los principales elementos que deben considerarse al acercarse a la Palabra de Dios.
La jornada contó, además, con la presencia del P. Juan de Lau, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, quien acompañó al P. José Miguel durante el encuentro. En un ambiente de cercanía y fraternidad, dirigió palabras de motivación y aliento a los niños y catequistas, animándolos a continuar creciendo en el conocimiento y el amor por la Sagrada Escritura.

Durante el taller se explicó que cada texto bíblico fue escrito en un tiempo, un lugar, una lengua y una realidad cultural determinados. Por esta razón, conocer su contexto permite comprender con mayor profundidad el mensaje que el autor sagrado quiso transmitir.
Asimismo, los participantes descubrieron que la Biblia no es un único libro, sino una verdadera “biblioteca” formada por numerosos escritos. En ella se encuentran diversos géneros literarios, como relatos históricos, poemas, oraciones, enseñanzas sapienciales, profecías, parábolas, cartas y testimonios de fe. Cada uno de estos géneros posee una manera particular de expresar la experiencia de Dios y comunicar su mensaje de salvación.

Esta aproximación permitió comprender que leer la Biblia requiere atención, formación y apertura espiritual. No se trata solamente de conocer palabras o acontecimientos del pasado, sino de descubrir cómo Dios se ha revelado en la historia y cómo continúa hablando hoy a su pueblo.
Las dinámicas, los bailes, la oración y el trabajo grupal hicieron posible que la formación bíblica se viviera de una manera cercana, alegre y significativa. Los niños no fueron solamente receptores de contenidos, sino protagonistas de una experiencia comunitaria en torno a la Palabra de Dios.

La jornada también fortaleció los vínculos entre la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes y la Capilla Cristo Rey, poniendo de manifiesto la importancia del trabajo conjunto entre sacerdotes, catequistas, niños y comunidades. De este modo, la formación se convirtió en un verdadero espacio de encuentro, comunión y crecimiento en la fe.

Iniciativas como esta expresan el compromiso de la Iglesia con la formación bíblica de las nuevas generaciones. Al acercar la Sagrada Escritura a los niños de una manera comprensible, dinámica y participativa, se siembra en ellos el amor por la Palabra de Dios y el deseo de encontrar en ella una luz segura para su camino de fe.




