Por

P. Sergio Edwards, SVD 

Superior Provincial SVD Chile

Hace 151 años fue inaugurada la primer casa alemana de Misiones en Steyl Holanda,  que es el origen de la Congregación o Sociedad del Verbo Divino (SVD).
En nombre de los misioneros de la congregación en Chile saludo a todas las personas de nuestras comunidades parroquiales,  educativas, de las fundaciones y de los pueblos originarios con quienes compartimos nuestra fe.
Hoy quiero escribir una breve reflexión sobre la tenacidad y perseverancia de San Arnoldo Janssen.
A mediados del año 1875 el padre Arnoldo Janssen logró obtener los recursos económicos suficientes para comprar una antigua casa en Steyl, a pocos kilómetros de la frontera con Alemania, donde podría comenzar la Casa Alemana de Misiones.
Decidió que la inauguración fuera el 8 de septiembre,  fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María. Esto muestra la devoción que él tenía por María.
Fueron comienzos muy humildes. La gente que asistió parecía escéptica de que este proyecto fuera a tener éxito.  De hecho, los primeros años fueron muy duros.  Varios de los primeros colaboradores, que eran pocos, terminaron abandonando la pequeña comunidad. Pero Arnoldo Janssen no se dio por vencido.  Tenía las virtudes de la perseverancia y la tenacidad. 

Le costó tomar la decisión de embarcarse en esta iniciativa porque se sentía incapaz. Pero cuando tomó la decisión, después de un largo discernimiento en que invocaba continuamente al Espíritu Santo, cuando estuvo convencido que era la voluntad de Dios que él fundara esta comunidad que prepararía sacerdotes para ir a tierras de misión,  cuando llegó a la conclusión que la Missionshaus alemana era lo que Dios quería,  nunca se echó hacia atrás, sino que siguió adelante contra viento y marea, confiado que Dios no abandona la obra de sus manos.  Aprendamos de su capacidad para buscar la voluntad de Dios y de la perseverancia de San Arnoldo Janssen para continuar con lo que él creía era un proyecto querido por Dios. 
Que el Padre celestial les bendiga y cuide a la gente que ustedes más quieren.
Fraternalmente unidos en el Verbo Divino