Por

Hna. Margareta Ngara, SSpS

Profesora del Colegio Purísimo Corazón de María de Fresia

Cerca de 40 participantes participaron en una jornada de reflexión organizada por el Distrito SVD, profundizando en los desafíos de la misión evangelizadora y en el llamado del Capítulo General SVD 2024 a ser luz en medio de las heridas del mundo actual.

Con una cordial bienvenida a cargo del P. Stephen SVD, Superior de Distrito y organizador de la actividad, se desarrolló una Jornada de Reflexión sobre el Capítulo General SVD 2024, que reunió a cerca de 40 participantes provenientes de Fresia y Puerto Varas. El encuentro tuvo como propósito profundizar en los desafíos que enfrenta la Congregación y la misión evangelizadora en el contexto actual.

La jornada comenzó con un momento de oración guiado por las Hermanas Misioneras Siervas del Espíritu Santo, Cornelia Soreng y Margareta Ngara, pertenecientes a la Comunidad Purísimo Corazón de María de Fresia.

Posteriormente, el P. Miguel Alvarado, SVD, Rector del Colegio Germania del Verbo Divino de Puerto Varas, presentó el tema central del Capítulo General SVD 2024: “En un mundo herido, tu luz debe brillar”, invitando a los participantes a reflexionar sobre los desafíos de la Congregación y el compromiso misionero en la realidad contemporánea.

Durante su exposición, el P. José Miguel explicó el significado y la importancia del Capítulo General, instancia que se realiza cada seis años y que reúne a aproximadamente 120 capitulares provenientes de distintas partes del mundo para discernir y tomar decisiones relevantes para el futuro de la Congregación.

A lo largo de la jornada se desarrollaron diversos espacios de trabajo colaborativo en pequeños grupos. Los participantes reflexionaron en torno a la pregunta “¿Qué traes en tu mochila?”, identificando fortalezas, oportunidades y experiencias vinculadas al servicio a las familias, los jóvenes, los migrantes y las comunidades laicales.

Asimismo, se analizaron diversas preocupaciones que afectan actualmente a la sociedad y a la Iglesia, entre ellas la participación de los laicos en los procesos de toma de decisiones, el impacto de la tecnología y las adicciones digitales, así como los desafíos que estas realidades plantean para la misión evangelizadora. A través de espacios de reflexión y discernimiento, los asistentes respondieron a interrogantes fundamentales sobre la realidad de la Congregación, los temas que requieren mayor atención y las prioridades que deberían orientar el trabajo capitular.

En una segunda etapa del encuentro se profundizó en el tema “El mundo herido”, identificando seis dimensiones que afectan a la humanidad actual: las heridas sociales y culturales; económicas y políticas; físicas y psicológicas; ambientales; eclesiales; y aquellas presentes dentro de la propia Congregación SVD. Frente a esta realidad, se destacó el llamado a ser “sanadores heridos”, respondiendo desde la fe y la misión.

Las respuestas propuestas se centraron en cuatro grandes desafíos:

  1. Ser luz, dejando que la esperanza del Evangelio ilumine las realidades más complejas.
  2. Proclamar la Palabra de Dios como fuente de vida y sentido.
  3. Sanar, acompañando con compasión a quienes sufren abandono, dolor o traumas.
  4. Transformar, comprometiéndose con la justicia, la paz y el cuidado de la creación.

Durante el plenario final surgieron diversas inquietudes y propuestas. Entre ellas, la necesidad de fortalecer iniciativas que respondan a las heridas del mundo actual, especialmente aquellas que afectan a jóvenes y adultos. También se destacó la importancia de escuchar más profundamente a las personas, apoyar a las familias desde la espiritualidad, promover la participación en la vida sacramental y pastoral, y buscar nuevas formas de acercar a los jóvenes a las actividades de la Iglesia.

Asimismo, se reafirmó el llamado de Jesús a laicos, sacerdotes, religiosos y jóvenes a trabajar juntos en la construcción de una comunidad más fraterna, comprometida y misionera.

La jornada concluyó con un renovado compromiso de ser discípulos creativos y misioneros, capaces de responder con esperanza, fe y servicio a las heridas del mundo de hoy, haciendo realidad el lema del Capítulo General: “En un mundo herido, tu luz debe brillar”.

Finalmente, en el cierre del encuentro, el P. Yuventus Adur, párroco de la Parroquia Espíritu Santo de Fresia, dirigió unas palabras de agradecimiento a los participantes y otorgó la bendición final, dando así término a esta significativa jornada de reflexión.