Con alegría, oración y espíritu de comunión, las comunidades del Espíritu Santo de Osorno y de Fresia celebraron sus fiestas patronales en la Solemnidad de Pentecostés, recordando la presencia viva del Espíritu Santo que anima, sostiene y renueva continuamente la vida de la Iglesia.

La celebración de Pentecostés no solo conmemora la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, sino también la manifestación de la Iglesia misionera ante el mundo. En este contexto, ambas comunidades del Distrito Sur vivieron una profunda experiencia de fe, encuentro y fraternidad.

Osorno: «El Espíritu Santo sostiene e inspira nuestra vida»
En la comunidad Espíritu Santo de Osorno, la Santa Eucaristía fue presidida por el provincial, P. Sergio Edwards, SVD, acompañado por los padres Juan Pablo Wewo, SVD, y Aures da Silva, SVD.
Durante su homilía, el P. Sergio invitó a los fieles a reconocer la acción permanente del Espíritu Santo en la vida cotidiana y en la misión evangelizadora de la Iglesia. «El Espíritu Santo sostiene, ilumina e inspira nuestra vida. Celebrar Pentecostés significa abrir el corazón a Dios para dejarnos conducir por Él», expresó.

Asimismo, destacó que para la familia verbita esta solemnidad tiene un significado especial, pues Pentecostés refleja profundamente el espíritu misionero heredado de san Arnoldo Janssen, fundador de la Congregación del Verbo Divino, quien confiaba plenamente en la acción del Espíritu Santo en la misión de la Iglesia. La celebración culminó con un fraterno momento para compartir junto a los feligreses, fortaleciendo los lazos de comunidad y alegría entre los presentes.
Fresia: «Cuando el Espíritu Santo entra, nada permanece igual»
En la localidad de Fresia, la comunidad también vivió intensamente esta fiesta litúrgica. La noche anterior, niños, jóvenes y adultos participaron en una vigilia de Pentecostés marcada por la oración, los cantos y la reflexión comunitaria.

Al día siguiente, el cura párroco, P. Yuventus Adur, presidió la Santa Eucaristía junto a numerosos fieles provenientes de distintas capillas de la zona. En su reflexión pastoral, el P. Yuventus profundizó en el poder transformador del Espíritu Santo en la vida humana: «Cuando el Espíritu Santo entra en una persona, nada puede permanecer igual. Él derriba las estructuras del egoísmo, rompe las cadenas del pecado, sacude las falsas seguridades, abre caminos nuevos y da nueva vida».

Sus palabras invitaron a la comunidad a renovar su compromiso cristiano y a dejarse transformar interiormente por la fuerza del Espíritu de Dios. Al finalizar la celebración, el P. Yuventus bendijo una nueva imagen de la Virgen María, signo de fe y devoción para la comunidad parroquial. La jornada concluyó con una convivencia fraterna donde los participantes compartieron con alegría y sencillez, celebrando juntos la unidad que nace del Espíritu Santo.

Pentecostés: una Iglesia viva y en salida
Las celebraciones en Osorno y Fresia reflejaron el profundo deseo de las comunidades de continuar caminando como Iglesia viva, misionera y guiada por el Espíritu Santo. En medio de los desafíos actuales, Pentecostés recuerda que Dios continúa actuando en su pueblo, renovando corazones y enviando discípulos misioneros capaces de anunciar esperanza, amor y vida nueva.
P. Juan Pablo Wewo, SVD
Coordinador de Comunicación del Distrito Sur




