En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, cada 1 de mayo la Iglesia Católica celebra a San José Obrero destacando su ejemplo como modelo de trabajo digno, silencioso y al servicio de Dios y la familia.
En este contexto, la comunidad de la Parroquia San José Obrero de Rancagua celebró su fiesta patronal, reuniéndose con alegría para conmemorar esta significativa fecha.

La jornada comenzó con una procesión de oración y cantos por las calles cercanas al templo, contemplando tres estaciones en las que se representaron distintos oficios que desarrollan integrantes de la comunidad. La primera estuvo dedicada a los panaderos, reconociendo su labor en la elaboración de un alimento esencial para los hogares.

La segunda estación destacó a los comerciantes, por su aporte al desarrollo económico y social. Finalmente, la tercera estación estuvo orientada a los cuidadores de enfermos, valorando su entrega, paciencia y vocación de servicio.

Posteriormente, la celebración continuó con una solemne eucaristía presidida por el Padre Juan Tapia, SVD, quien estuvo acompañado por el párroco, Padre Graziano Beltrami, SVD; el Provincial de la SVD Chile, Padre Sergio Edwards, SVD, además de un diácono y otros sacerdotes. La misa también contó con la participación del coro parroquial, grupo que animó la liturgia con diversos cantos.

Al finalizar la eucaristía, los asistentes compartieron un momento fraterno en la sede parroquial, lugar en el que compartieron empanadas, vino navegado y un almuerzo comunitario.
La celebración permitió agradecer el don del trabajo y reconocer a quienes, con esfuerzo y compromiso, contribuyen día a día a la construcción de una sociedad más solidaria.
P. Federico Cornelio, SVD




