El domingo 12 de abril, la comunidad parroquial Espíritu Santo de Osorno vivió un momento de profunda fe y alegría al celebrar la Eucaristía en la fiesta de la Divina Misericordia, conocida en nuestro país como la fiesta de Cuasimodo. Esta celebración tiene un significado especial para la comunidad, ya que es la única parroquia de la diócesis que cuenta con la presencia de cuasimodistas.

La Santa Misa fue presidida por monseñor Carlos Alberto Godoy Labraña, quien en su homilía invitó a valorar el hermoso servicio de los cuasimodistas, que con fidelidad acompañan a los sacerdotes para llevar a Jesús Eucaristía a los enfermos, a los postrados y a los adultos mayores, haciéndose signo concreto del amor de Dios que sale al encuentro de quienes más lo necesitan.

A la luz del Evangelio, el obispo recordó cómo los discípulos, llenos de miedo, permanecían encerrados, y cómo Jesús se hace presente en medio de ellos para regalarles su paz. Esa misma paz que hoy el Señor quiere ofrecer a cada uno de nosotros, especialmente en los momentos de dificultad, en nuestras familias y en nuestra vida cotidiana. Él nos recuerda que no estamos solos, que camina con nosotros y que su presencia siempre nos sostiene.

“Pidamos al Señor que nos regale la certeza de que Dios siempre está con nosotros, especialmente cuando visitamos a los enfermos y a quienes sufren”, expresó el pastor, animando a la comunidad a vivir con fe y esperanza.

Al finalizar la celebración, el padre Juan Pablo, junto a los cuasimodistas, salió al encuentro de los hermanos enfermos para llevarles la Sagrada Comunión. Cerca de 30 personas recibieron esta visita, la cual fue vivida con profunda emoción tanto por los enfermos como por sus familias, quienes agradecieron este gesto de cercanía y amor. En uno de los hogares, incluso, compartieron unos waffles como signo sencillo y fraterno de gratitud.

De regreso en el templo, la comunidad se reunió en torno al Santísimo Sacramento para dar gracias a Dios por la misión vivida. En un ambiente de recogimiento y oración, el padre Juan Pablo encomendó al Señor a cada uno de los enfermos visitados, y pidió también por los cuasimodistas, para que el Señor los siga fortaleciendo en su entrega generosa y en su servicio fiel a la Iglesia.

Que esta celebración renueve en todos nosotros el deseo de salir al encuentro del hermano, llevando consuelo, fe y esperanza, siendo testigos vivos del amor misericordioso de Cristo.

P. Yohanes Paulus Wewo, SVD

(Párroco de la parroquia Espíritu Santo de Osorno)