El sábado 7 de febrero de 2026 fue un día de profunda gracia y alegría para don Reginaldo del Tránsito Tapia Silva y doña María Isabel Contreras Gacitúa. Su hijo menor, Juan Tapia Contreras, recibió la ordenación sacerdotal en una solemne celebración eucarística realizada en la Parroquia San Antonio de Juquiá, en el estado de São Paulo, Brasil.

La alegría y el agradecimiento no solo fueron compartidos por la familia, sino también por los cohermanos de la Congregación del Verbo Divino en Brasil y Chile, y por la numerosa comunidad parroquial que llenó el templo. La Eucaristía de ordenación fue presidida por Monseñor João Batista de Oliveira, SVD, y se vivió en un clima de recogimiento, fe y profunda significación espiritual.

La celebración contó, además, con la presencia de dos obispos concelebrantes: el Obispo emérito Monseñor José Bertanha, SVD, y Monseñor Manoel Ferreira dos Santos Junior, MSC, Obispo de la Diócesis de Registro, jurisdicción eclesiástica en la que se concretó la ordenación. Además, cerca de 50 sacerdotes también fueron parte de la misa, junto a seminaristas del Verbo Divino, religiosos y religiosas, y numerosos fieles, signo visible del acompañamiento y la oración de la Iglesia por el nuevo sacerdote.

Para la Provincia chilena del Verbo Divino, este momento representó una bendición muy especial, pues tras casi seis años desde la última ordenación sacerdotal del P. Felipe Hermosilla, la provincia vuelve a recibir con alegría el don de un nuevo presbítero. Este acontecimiento renueva la esperanza y confirma la fidelidad de Dios, que sigue llamando y sosteniendo las vocaciones al servicio del Evangelio.

Uno de los momentos más emotivos de la celebración se vivió después de que el P. Juan recibiera la unción con el Santo crisma, signo sacramental que lo consagra como sacerdote de Cristo, enviado a servir y santificar al Pueblo de Dios. Inmediatamente después, el nuevo presbítero se acercó a sus padres para impartirles su bendición primera, gesto cargado de emoción y gratitud. Las lágrimas y el gozo de sus progenitores fueron un testimonio elocuente de una vocación nacida y cultivada en el seno de una familia sencilla y creyente.

A pesar de que la celebración se extendió por más de dos horas, los fieles permanecieron participando con alegría y devoción. Al finalizar la misa, muchos hicieron fila para recibir la bendición primicia del nuevo sacerdote, acompañando con oración y esperanza sus primeros pasos en el ministerio presbiteral.

La ordenación del P. Juan Tapia Contreras, SVD, no fue solo una celebración litúrgica, sino un verdadero acontecimiento de fe, que confirma que Dios sigue llamando, que la Iglesia continúa engendrando nuevos servidores, y que el Pueblo de Dios acompaña con fidelidad, oración y cariño cada vocación sacerdotal.
P. Aloysius Tamonob, SVD
(Viceprovincial SVD Chile)




