Al comenzar un nuevo año, los misioneros de la Sociedad del Verbo Divino (SVD) de la Provincia de Chile se reunieron para vivir su retiro anual, un espacio privilegiado de oración, reflexión y fraternidad, tiempo propicio para detenerse, escuchar y renovar el corazón, conscientes de que la misión nace siempre del encuentro personal con Jesucristo, la cabeza de la Iglesia.

El retiro tuvo como objetivo principal preparar espiritualmente a los misioneros antes de retomar las tareas pastorales y misioneras que el Señor les confía. Tal como lo hicieran los doce apóstoles que, antes de ser enviados, recibieron de Jesús su bendición y su fuerza, los miembros de la SVD buscaron beber primero de la fuente de la gracia, dejando que el Señor renueve sus energías, su fe y su disponibilidad misionera.

La animación del retiro estuvo a cargo del biblista y psicólogo argentino Gerardo García Helder, laico y Coordinador Regional para América Latina y el Caribe (2022–2025), quien desde hace años acompaña procesos de formación a través de ejercicios espirituales, cursos y conferencias en diversos países del continente. Con una sólida y profunda base bíblica y teológica, invitó a los verbitas a reflexionar comunitariamente el libro de los Hechos de los Apóstoles, redescubriéndolo como un texto vivo que ilumina los desafíos actuales de la Iglesia y de la misión.

El predicador expresó:
“Hemos compartido cinco días de ejercicios espirituales en clave de conversión personal y pastoral. Juntos volvimos a leer el libro de los Hechos de los Apóstoles, no tanto como la primera historia del cristianismo, sino como el testimonio de las primeras personas que descubrieron que Cristo, el Hijo de Dios, se hizo carne frágil en Jesús, ‘que pasó haciendo el bien y liberando a todos los que habían caído en poder del maligno’, y que derribó las murallas que nos separaban.

Aceptamos que Él nos sacara una vez más de nuestras parálisis mentales y afectivas, y nos salvara de la muerte de la rutina y el desaliento, dejándonos tomar de la mano como a Tabita, y haciéndonos cargo de rearmar nuestra propia vida, así como Enéas debió acomodar su propio lecho.

Al ver a Pedro no sin resistencia descubrir que también los extranjeros, los que piensan distinto y los que creen diferente, son adoptados por ese Dios que no hace acepción de personas y quiere sentar a todos a su mesa, redescubrimos que la gracia precede a su celebración sacramental.

Junto a Pablo escuchamos a Jesús que nos pregunta: ‘¿Por qué me persigues?’. Y con él nos dispusimos a dejarnos iluminar y conducir por los hermanos, asumiendo la interculturalidad y el relativismo cultural. Pedimos humildemente al Señor la gracia de aceptar su perdón misericordioso, reconociendo que no somos más que simples seres humanos llamados a servir en la Iglesia y en el mundo como religiosos y ministros ordenados.

Concluimos renovando los votos de pobreza para ser más libres, castidad para amar sin poseer y obediencia para dejarnos conducir por el Espíritu Santo adonde quiera, como quiera y cuando quiera, en nuestra familia SVD, que intenta llevar la Buena Nueva de Jesús hasta los confines materiales y existenciales de un mundo cada vez más frágil y herido”.

Durante la santa Eucaristía de renovación de los votos, el Provincial SVD Chile, P. Sergio Edwards, retomó las orientaciones del Documento del Capítulo General SVD 2024, que pone el acento en la realidad de un mundo herido. En su mensaje subrayó que el misionero del Verbo Divino está llamado hoy a ser signo de esperanza, luz y creatividad evangélica en medio de una sociedad marcada por la fragilidad, el sufrimiento y la búsqueda de sentido.

El retiro anual concluyó con un momento de convivencia fraterna, fiel a la tradición de la SVD en Chile. Cohermanos jóvenes y mayores compartieron una jornada deportiva y luego la mesa común, celebrando la alegría, la cercanía y la fraternidad que los une como una sola familia fundada por San Arnoldo Janssen.

Así, fortalecidos por la Palabra, la oración y la vida fraterna, los misioneros de la SVD en Chile renovaron su compromiso de anunciar el Evangelio y servir a un mundo que necesita esperanza y sanación.
P. Leo Jesus Leto, SVD
(Coordinador de Comunicación SVD Chile)




