Vaticano.  En medio de la acelerada expansión del Coronavirus, el Santo Padre pedirá la intercesión de la Virgen María en directa conexión con el mundo.

 “Unidos en la oración para invocar la ayuda y el socorro de la Virgen María en la pandemia y para confiar al Señor a la entera humanidad”.  Así se denomina la iniciativa que encabezará el Papa Francisco el sábado 30 de mayo (a las 17:30 horas de Roma – 11.30 de Chile) con el rezo del Santo Rosario desde la Gruta de Lourdes en los Jardines del Vaticano. La celebración mariana, que será transmitida en directo en Mundovisión, es promovida por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, sobre el tema “Asiduos y concordes en la oración, junto con María (Hechos 1,14)”.

Los santuarios del mundo se unirán en la oración, con una especial participación de las familias, recuerda un comunicado del mismo Consejo Pontificio. “Un momento de oración mundial para aquellos que deseen unirse al Papa Francisco en la víspera del Domingo de Pentecostés”.

 Representantes de los afectados por el coronavirus

 Las docenas serán recitadas por algunas mujeres y hombres que representan diversas categorías de personas particularmente afectadas por el virus, informó el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización precisando que estarán presentes un médico y una enfermera, en representación de todo el personal sanitario empeñado en primera línea en los hospitales; una persona curada y una que ha perdido un familiar, por todos aquellos que hayan sido tocados personalmente por el coronavirus; un sacerdote, un capellán hospitalario y una religiosa enfermera, por todos los sacerdotes y personas consagradas cercanas a los que padecen la enfermedad; un farmacéutico y un periodista, en representación de todos aquellos que, incluso durante el período de la pandemia, siguieron prestando su servicio en nombre de los demás; un voluntario de la Protección Civil con su familia, por quienes trabajaron para hacer frente a esta emergencia y por todo el vasto mundo del voluntariado; y una familia joven, a la que nació un niño precisamente este periodo, signo de esperanza y de la victoria de la vida sobre la muerte.

*Con información de Vatican News